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Mínima intervención, máxima verdad

Cosecha manual, levaduras nativas y crianza sobre borras. La receta es no tener receta.

La forma de trabajar en la bodega es tan cuidada como la del viñedo. Cosecha manual, fermentación con levaduras nativas y sin agregado de enzimas, y una crianza prolongada en barricas de roble francés sobre sus propias borras.

Nada de esto es capricho. Cada gesto busca lo mismo, preservar el alma, la estructura y la complejidad aromática de cada viñedo. La idea es que el vino sea un reflejo fiel de su origen y no de una técnica que se impone por encima.

Vinificar con integridad y carácter, dice Brennan, y cuidar el alma de cada parcela. Suena simple y es dificilísimo, porque pide estar presente en cada paso y resistir la tentación de corregir lo que no hace falta.